Contribución y principales medidas de la ganadería frente a los gases de efecto invernadero.

Artículo de Erica Morales, Veterinaria, Departamento de Ganadería de ASAJA Murcia.

A pesar de que el porcentaje de emisiones procedentes del ganado es reducido, en comparación con otros sectores, el sector ganadero sigue avanzando en el control de las emisiones.

En la actualidad, la ganadería se enfrenta a dos retos principales. Por un lado, al reto de incrementar su producción ante las expectativas de crecimiento de la población mundial. Por otro lado, al desafío de adaptar sus sistemas productivos para combatir los efectos negativos del cambio climático y favorecer el desarrollo sostenible de la Tierra.


Para cumplir estos objetivos, la Comisión Europea ha implementado, mediante el Pacto Verde Europeo, la estrategia <<de la granja a la mesa>>. Sus propuestas para la política agraria común (PAC) durante el periodo 2021-2027 establecen que, al menos, el 40% del presupuesto global de la PAC contribuyan a la acción por el clima. Una de estas propuestas, se centra en los gases de efecto invernadero, el cual es uno de los principales causantes del cambio climático. Pero, ¿qué son los gases de efecto invernadero y cómo contribuye la ganadería a su emisión?


Los gases de efecto invernadero son imprescindibles para mantener la temperatura del planeta. La actividad humana ha provocado que su cantidad aumente en la atmósfera alterando su equilibrio natural y la degradación de la capa de ozono, la cual nos protege de las radiaciones emitidas por el Sol. Entre los principales gases que se emiten y acumulan en la atmósfera encontramos por orden de importancia el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O). A nivel mundial, las emisiones provenientes de la actividad agrícola corresponden al 14% del total, junto con el transporte (14%), detrás de la industria (21%) y de la generación de electricidad y producción de calor (24%) (Intergovernmental Panel on Climate Change, 2014).

 En España, la agricultura es el cuarto sector responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero con un 11,9% (MITECO 2019). Más de la mitad (un 6% del total) proviene de la producción de metano, y la mayor parte de ésta procede de la ganadería (De Blas et al., 2008).


La producción de metano de la ganadería procede de dos fuentes principales:


 La fermentación de estiércoles y purines (32,8% del total de producción de metano procedente de la ganadería). En este caso, la emisión de metano depende de la cantidad de excreta (sólidos volátiles) y de su tipo de gestión. Ante esto, el porcino supera al resto de especies con un 76% (MITECO 2019), debido a la importancia de sus poblaciones y a su régimen mayoritariamente intensivo.

La fermentación entérica (67,2%). Este tipo de proceso digestivo está presente en varias especies animales. Como resultado de este proceso fermentativo se emite gran cantidad de metano a la atmósfera. Las especies rumiantes, principalmente vacuno y ovino, presentan las mayores tasas de emisión de metano (De Blas et al., 2008). La mayoría del metano entérico es generado en el rumen (uno de los compartimentos del estómago de los rumiantes), donde la materia orgánica de la dieta es degradada por bacterias, hongos y protozoos. 

La cantidad de metano entérico generada diariamente por un rumiante depende de múltiples factores, pero, como promedio, una vaca lechera, un ternero de cebo, una oveja y una cabra pueden producir diariamente 400, 200, 31 y 19 litros, respectivamente (Crutzen et al., 1986; Sauonis et al., 2016).


La producción de metano genera también una pérdida energética en el animal, por lo que si logramos reducirla no sólo contribuiremos a paliar el cambio climático, sino que lograremos que nuestros animales logren un mayor aprovechamiento de la energía bruta ingerida de la dieta (Carro et al., 2018).


Por tanto, ¿Qué medidas se están estudiando para la reducción de la producción de metano en el sector ganadero?


La comunidad científica ha dedicado un enorme esfuerzo al estudio de estas medidas en las diferentes especies implicadas. Entre la diversidad de estudios, encontramos un compendio de medidas en el Código de Buenas Prácticas realizado por la Organización Interprofesional de la carne de Vacuno de España (Provacuno). Las medidas principales que expone son:


- El manejo de la alimentación y las materias primas: el tipo de dieta ingerida es uno de los principales factores que condicionan la cantidad de metano producida por el animal. Se mejora la digestibilidad de la dieta alterando la relación forraje-concentrado o eligiendo forrajes de mejor calidad.


- La actuación sobre el funcionamiento del rumen: utilizando aditivos en la alimentación que reducen la producción de metano y mejoran la funcionalidad digestiva.


- Genética, reproducción y manejo: mediante el estudio de la explotación y selección de individuos para poder obtener una ganadería de precisión con estrategias y mejoras en la fertilidad, en el bienestar y, por tanto, en la salud de los animales.


- La gestión de estiércoles: mejoras en el almacenamiento, uso de aditivos inhibidores o aplicación del estiércol.


- El manejo de pastos y cultivos: más encaminada a la agricultura y a la ganadería en lugares con posibilidad de pastoreo.

En resumen, la nueva estrategia <<de la granja a la mesa>> pretende garantizar una producción alimentaria sostenible. Uno de sus principales objetivos es reducir los gases de efecto invernadero, en los que la agricultura y ganadería tienen una gran influencia. El metano es uno de los gases emitidos en los que la ganadería más contribuye. Esto lo hace mediante la fermentación entérica de los rumiantes y la gestión de estiércoles y purines en el porcino (Carmona et al., 2005). La producción de metano en los rumiantes mediante la fermentación entérica provoca una pérdida de energía y de aprovechamiento de la dieta. Por todo esto, en los últimos años, cobra mayor relevancia el estudio y la implementación de nuevas medidas para reducir la producción de metano para conseguir una producción más eficaz y sostenible.

Referencias
Carmona, J., Bolívar, D., & Giraldo, L. (2005). El gas metano en la producción ganadera y alternativas para medir sus emisiones y aminorar su impacto a nivel ambiental y productivo. Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias, 18: 49-63.
Carro, M. D., De Evan, T., & González, J. (2018). Emisiones de metano en los animales rumiantes: influencia de la dieta. Albéitar, 220, 32-35.
Crutzen, P. J., Aselmann, I., & Seiler, W. (1986). Methane production by domestic animals, wild ruminants, other herbivorous fauna, and humans. Tellus B: Chemical and Physical Meteorology, 38: 271-284.
De Blas, C., García-Rebollar, P., Cambra-López, M., & Torres, A. G. (2008). Contribución de los rumiantes a las emisiones de gases con efecto invernadero. XXIV Curso de especialización FEDNA. Editorial FEDNA. Madrid, 121-150.
Saunois, M., Bousquet, P., Poulter, B., Peregon, A., Ciais, P., Canadell, J. G., & Zhu, Q. (2016). The global methane budget 2000–2012. Earth System Science Data, 8: 697-751.
Yánez- Ruiz, D. (2020). Producción de metano en rumiantes: importancia social y productiva. Ruminews, 3: 1-3.

Información elaborada por ASAJA Murcia en el marco de ayudas del Decreto n.º 220/2020, de 23 de diciembre de 2020, del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma Región de Murcia.

 

Consejería de Agua, Agricultura, Ganaderia, Pesca y Medio Ambiente.

EL BIENESTAR DE LOS ANIMALES.
Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. ( EFSA )

La seguridad de la cadena alimentaria está directamente relacionada con el bienestar de los animales, especialmente de los que se crían para la producción de alimentos, debido a los estrechos vínculos que existen entre el bienestar animal, la salud animal y las enfermedades transmitidas por los alimentos

Los factores relacionados con el estrés y un bienestar deficiente pueden incrementar la susceptibilidad de los animales a padecer enfermedades transmisibles. Esto puede suponer riesgos para los consumidores, por ejemplo, a través de infecciones de origen alimentario comunes como Salmonella, Campylobacter y E.Coli. Las buenas prácticas en materia de bienestar animal no solo reducen el sufrimiento innecesario, sino que también ayudan a mejorar la salud de los animales. Por otra parte, el Tratado de Lisboa de 2009 reconoce explícitamente que los animales son seres sensibles y que la UE y sus Estados miembros tienen la responsabilidad ética de evitar los malos tratos, el dolor y el sufrimiento.

El bienestar de los animales productores de alimentos depende en gran medida del manejo del que sean objeto por parte de los seres humanos. Hay una serie de factores que pueden influir en su bienestar, desde el alojamiento y el lecho hasta el espacio y el hacinamiento, las condiciones de transporte, los métodos de aturdimiento y sacrificio, la castración de los machos y la amputación de la cola.

La función de la EFSA

El bienestar de los animales es una parte del ámbito de competencias de la EFSA que cada vez reviste más importancia. Sus evaluaciones científicas ayudan a los gestores del riesgo a encontrar métodos para reducir el dolor, la angustia y el sufrimiento innecesarios de los animales y aumentar su bienestar siempre que sea posible. La Comisión Técnica de Salud y Bienestar de los Animales de la EFSA evalúa numerosos factores como el alojamiento y el manejo, el transporte y el sacrificio de animales de granja como ganado porcino, ovino o vacuno, las vacas y los peces. Nuestras partes interesadas desempeñan un papel central a la hora de publicar recomendaciones y directrices, detectar problemáticas y facilitar información sobre las actividades de la EFSA y nuestro enfoque científico.

Metodología armonizada

Los expertos de la EFSA utilizan un documento de orientación que contiene una metodología de evaluación de los riesgos para el bienestar de los animales. El documento tiene en consideración sistemas de cría, procedimientos de manejo y cuestiones de bienestar. Antes de la elaboración de estas orientaciones en 2011, no existían directrices internacionales específicas sobre la evaluación del riesgo para el bienestar de los animales. Científicos, veterinarios y todas aquellas personas interesadas en el bienestar de los animales han participado en la elaboración de la metodología armonizada, que se revisará en los próximos dos años.

Trabajamos para aplicar en la práctica la buena ciencia, en colaboración con agricultores, responsables políticos, procesadores de alimentos y minoristas, organismos consultivos y organizaciones benéficas, mejorando así las normas de bienestar animal. Estamos asimismo comprometidos con la educación y con la comunicación abierta sobre nuestro trabajo con todos los miembros de la sociedad.

Medidas basadas en animales

En el marco de su Estrategia de bienestar animal de la UE 2012-2015, la Comisión Europea pidió que se elaboraran indicadores mensurables del bienestar de los animales para reforzar la base científica de la normativa de la UE en este ámbito. La EFSA desarrolló una serie de indicadores científicamente mensurables («medidas basadas en animales») para incorporarlos a sus evaluaciones del bienestar.

La EFSA publicó tres dictámenes científicos sobre el uso de medidas basadas en animales para la evaluación del bienestar animal. Los dictámenes se centraron en los cerdos, las vacas lecheras y los pollos de engorde. La EFSA también publicó una declaración general sobre el uso de medidas basadas en animales para evaluar el bienestar de los animales.

Entre los factores que afectan al bienestar de los animales se encuentran el entorno físico y los recursos de que dispone el animal, como la asignación de espacios y el material de cama, y las prácticas de manejo de las que son objeto, como las estrategias de alimentación y los planes de transporte. Cada animal responderá de manera diferente a estos factores según sus propias características (edad, sexo, raza); estas respuestas se evalúan utilizando medidas basadas en animales. Las medidas basadas en animales pueden identificarse mediante observación o inspección del animal: medidas directas como el comportamiento, las condiciones corporales y la presencia de lesiones, pero también pueden incluir registros obtenidos utilizando métodos automatizados (medidas indirectas como el registro del consumo de agua).

Así pues, las medidas basadas en animales pueden servir para apoyar la toma de decisiones sobre las condiciones aceptables para los animales de las explotaciones ganaderas y pueden utilizarse para reforzar los programas de seguimiento y control, aplicados a escala de la explotación, para garantizar las normas de salud y bienestar de los animales y para ayudar a controlar enfermedades.

Marco reglamentario de la UE

Las normas de la UE sobre el bienestar animal se encuentran entre las más estrictas del mundo. Las normas armonizadas de la UE en vigor abarcan diversas especies animales y cuestiones que afectan a su bienestar. La Directiva 98/58/CE del Consejo establece las normas mínimas para la protección de todos los animales de las explotaciones ganaderas, mientras que otros actos de la UE establecen normas de bienestar para los animales de las explotaciones ganaderas durante el transporte y en el momento del aturdimiento y sacrificio. Hay Directivas específicas que abarcan la protección de categorías de animales individuales como terneros, cerdos, gallinas ponedoras y pollos destinados a la producción de carne. Además de los animales criados en explotaciones ganaderas, los animales utilizados en pruebas de laboratorio y la fauna silvestre en los parques zoológicos también están protegidos por normas armonizadas de la UE. La legislación se revisará en los próximos años (véase a continuación).

Otras organizaciones internacionales también han publicado recomendaciones y orientaciones relativas al bienestar de los animales, como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) y el Consejo de Europa. La UE es firmante del Convenio europeo de protección de los animales en explotaciones ganaderas, adoptado por el Consejo de Europa.

Revisión de la estrategia «de la granja a la mesa»

El bienestar de los animales forma parte de la nueva Estrategia de la Unión Europea «de la granja a la mesa», cuyo objetivo es hacer más sostenibles las prácticas agrícolas de Europa a través de una política alimentaria integrada que comprenda la totalidad de la cadena de suministro. Como parte de dicha estrategia, la UE está realizando una evaluación exhaustiva de su legislación en materia de bienestar animal, para lo cual se ha pedido a la EFSA que proporcione nuevos dictámenes que reflejen las investigaciones y los datos científicos más actualizados. Los nuevos mandatos recibidos por la EFSA son reflejo asimismo de la creciente preocupación de la opinión pública por el bienestar de los animales, en particular, en relación con el uso de jaulas en las explotaciones ganaderas. Más de 1,5 millones de ciudadanos, con el apoyo de unas 170 organizaciones, han firmado una Iniciativa Ciudadana Europea (End the Cage Age, «fin de la era de las jaulas») en la que reclaman que se dejen de utilizar dichas jaulas.

El trabajo se articula en torno a tres grandes ejes:

El bienestar de los animales durante el transporte. Abarcará seis grupos de animales: equinos (caballos, burros), bovinos (vacas y terneros), pequeños rumiantes (ovejas y cabras), cerdos, pájaros domésticos y conejos. Para cada grupo, la EFSA presentará un desglose completo de las prácticas de transporte existentes y:

  • describirá las consecuencias pertinentes para el bienestar animal durante cada paso del proceso de transporte;
  • definirá medidas basadas en animales para evaluar las consecuencias para el bienestar durante el transporte;
  • identificará los peligros que dan lugar a estas consecuencias para el bienestar;
  • formulará recomendaciones para prevenir, mitigar o corregir las consecuencias para el bienestar.

El bienestar de los animales en el momento del sacrificio. La EFSA ha finalizado prácticamente su serie de evaluaciones relativas a aspectos del bienestar relacionados con el sacrificio de animales destinados al consumo humano y a la matanza en la explotación con otros fines (por ejemplo, enfermedad y control de la población). Se han publicado dictámenes sobre las aves de corral (2019), así como los conejos (enero de 2020) y los cerdos (junio de 2020). Se prevé la publicación de más dictámenes para 2020. Los dictámenes señalan los peligros, las medidas basadas en animales y las medidas preventivas y correctoras para cada etapa del proceso de sacrificio, desde la llegada de los animales al matadero y la descarga del camión hasta la espera en los establos, el aturdimiento y el sangrado.

El bienestar de los animales en explotaciones ganaderas. Estos dictámenes contemplarán el bienestar de las aves de corral (gallinas ponedoras y pollos criados para carne), cerdos y terneros. Para cada categoría de animales, un dictamen describirá los actuales sistemas y prácticas de cría; señalará los peligros pertinentes, las consecuencias para el bienestar y las medidas basadas en animales, y ofrecerá recomendaciones para evitar o corregir las consecuencias para el bienestar.

Fuente: Agencia Europea de Seguridad Alimentaria

Campaña informativa "Ganadería sostenible" subvencionada según Decreto n.º 220/2020, de 23 de diciembre de 2020, del Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma Región de Murcia
https://www.asajamurcia.es/ganaderia-sostenible

GANADERÍA SOSTENIBLE EN EL MARCO DE LA ESTRATEGIA EUROPEA DE LA GRANJA A LA MESA

Decreto n.º 220/2020, de 23 de diciembre de 2020, del Consejo de Gobierno

Las propuestas de medidas de información para el sector ganadero se centrarán en ilustrar cómo la futura PAC, tal como se establece en particular en la propuesta de plan estratégico de la PAC, contribuirá a la consecución de las prioridades políticas de la Comisión, en particular el Pacto Verde Europeo. 

En el marco del Pacto Verde Europeo, la Comisión adoptó una estrategia de la granja a la mesa y la Estrategia de biodiversidad para 2030, las cuales abordan cuestiones relevantes para la agricultura, la ganadería y las zonas rurales. La estrategia de la granja a la mesa, permitirá la transición a un sistema alimentario sostenible de la UE, que proteja la seguridad alimentaria, reduzca la huella ambiental y climática del sistema alimentario de la UE y refuerce su resiliencia, protegiendo la salud de los ciudadanos y garantizando los medios de vida de los operadores económicos.

 La estrategia establece objetivos concretos para transformar el sistema alimentario de la UE y propone medidas ambiciosas para garantizar que la opción saludable, sea la más fácil para los ciudadanos de la UE, incluido un etiquetado mejorado para satisfacer mejor las necesidades de información de los consumidores sobre alimentos saludables y sostenibles.

 La estrategia de biodiversidad en lo que se refiere a la agricultura y la ganadería, promueve la adopción de prácticas agroecológicas y busca aumentar las tierras agrícolas dedicadas a la agricultura orgánica. La futura PAC será un instrumento importante en la gestión de la transición hacia sistemas sostenibles de producción de alimentos y en el fortalecimiento de los esfuerzos de los agricultores y ganaderos europeos, para contribuir a los objetivos climáticos de la UE y proteger el medio ambiente, así como para alcanzar los objetivos establecidos en la granja y las estrategias de biodiversidad.